Raciones alimentarias
Almuerzos preparados y servidos en el comedor durante el año.
Las Granjas · Barranquilla · Desde 2022
Un comedor comunitario en la periferia de Barranquilla, sostenido por el propio barrio. Cada día, un plato caliente para niños y niñas que de otro modo no lo tendrían.
Las Granjas está en el borde de la localidad Metropolitana de Barranquilla. En sus manzanas exteriores —asentamientos que los mapas todavía llaman «la invasión»— el agua no es constante, el empleo formal es escaso y los niños dejan de ir a la escuela porque en casa no hay qué comer.
En 2022 una pareja del barrio constituyó una fundación y empezó a cocinar a la intemperie: una olla en la calle, treinta niños y una cocinera voluntaria. No ha cerrado desde entonces.
«El hambre se convirtió en una amenaza que atenta contra el derecho a la vida y el desarrollo de las comunidades.»
Documento del proyecto Fogones de Vida
Cifras tomadas de nuestro Informe Anual de Rendición de Cuentas 2025, presentado bajo el Régimen Tributario Especial.
Almuerzos preparados y servidos en el comedor durante el año.
Niñez, madres y personas mayores que reciben alimento, formación o acompañamiento.
Integrantes de los hogares alcanzados a través de las familias atendidas.
La seguridad alimentaria es el ancla: es lo que hace que una familia cruce la puerta. Todo lo demás crece desde ahí.
El comedor comunitario. Se cocina desde las 8:00 a.m.; los niños llegan al mediodía. Minuta balanceada según las guías alimentarias del ICBF.
Cómo funciona →
Incentivos directos y seguimiento social para que la niñez siga en el aula y no en la calle.
Formación de madres cabeza de hogar en liderazgo, derechos ciudadanos y oficios productivos. Más de 70 mujeres formadas en 2025.
Desliza para ver más →
«Antes no sabía que podía participar en una junta o reclamar mis derechos. Con este proyecto entendí que mi voz también cuenta. Ahora hago parte de la veeduría y me siento más segura para hablar por mi comunidad.»
«Siempre pensé que la política no era para nosotros. Con los talleres y los simulacros entendí que la democracia también se vive en el barrio. Hoy lidero un grupo juvenil que trabaja en campañas de convivencia y derechos.»
«Con las capacitaciones ahora no solo aporto en mi hogar, también participo en las reuniones comunitarias. Hoy siento que mi voz cuenta en la toma de decisiones del barrio.»
Sostén el comedor
Tres años funcionando sin un ingreso fijo, y todavía sin cocinera contratada. Una donación recurrente es lo que convierte eso en algo estable.